La resonancia del ego
fluye a través de la mente de los hombres,
como advertencia a una vida que comienza y se vive plenamente;
el ladrón absoluto de la vejez,
pues los prepara para el frío.

Así como la oruga se transforma en un capullo de seda,
así también la mariposa aspira a soñar;
un pasado distante, confinado entre muros,
por ello los mortales deben avanzar para poder regresar.

Aunque los ángeles pudieran volver tal como son;
así, los pensamientos recordados florecerán una vez más.

Pues el sabio trabaja por la promesa del descanso eterno,
y el prudente halla la piedra,
y el filósofo la pluma y el pergamino;
¿hallará entonces el pensamiento añorante la paz dentro de Abadón?

¿Determinarán los relojes el tiempo de los hombres comunes?

¿Volverá la mariposa a las dunas?

¿Escucharán alguna vez los mortales
los sutiles y bondadosos susurros de Juan?

¿Llorarán algún día los árboles a los inmortales de antaño?

Eso es el éter infalible de la vida.
El propósito del ser, el alimento de la mente,
los susurros del error preservados en tinta y pergamino

Un Poema de, 

S. I. Guzman
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x